De dónde viene
Usar madera para masajear no es nuevo. Los rodillos y rulos de madera llevan siglos en las medicinas tradicionales de Asia, donde se empleaban para mover el tejido y activar la circulación sin cansar las manos del terapeuta.
Lo que sí es reciente es la maderoterapia tal y como se practica hoy: un método con instrumentos de formas concretas, cada uno pensado para una zona, que se popularizó en Colombia hacia los años noventa dentro de la estética corporal. De ahí saltó al resto de Latinoamérica y, ya en los últimos quince años, a Europa.
El nombre engaña un poco: no es una terapia médica, sino una técnica de masaje. Lo que la distingue es la herramienta, no una teoría distinta sobre el cuerpo.
La madera no hace nada que una mano no pueda hacer. Lo que hace es llegar más hondo, mantener la presión constante y aguantar toda la sesión sin perder fuerza.
Los instrumentos
Todos son de madera maciza, sin barnizar, y cada forma tiene su función. Estos son los que uso:
Rodillo dentado
Muslos, glúteos, abdomen
Un cilindro con relieves que se pasa con presión sobre la zona. Es el que más se asocia a la maderoterapia y el que se usa para el trabajo de celulitis y grasa localizada.
Copa sueca
Glúteos y caderas
Una pieza cóncava, con forma de cuenco. Recoge el tejido y lo redistribuye, que es lo que da el efecto de levantado en el glúteo.
Tabla moldeadora
Cintura, flancos, piernas
Plana y con el borde curvo. Trabaja superficies grandes de una pasada y es la que define el contorno.
Rodillo liso
Pantorrillas, brazos, abdomen
Sin relieve y más suave. Se usa para preparar la zona al principio y para cerrar la sesión al final.
Hongo o seta
Zonas pequeñas y de paso
Una pieza con mango para llegar a sitios donde el rodillo grande no entra, como la parte interna del muslo.
Rodillo de bolas
Drenaje
Esferas montadas sobre un eje. Hace un recorrido más ligero, pensado para acompañar el drenaje más que para moldear.
Para qué sirve
La maderoterapia se usa sobre todo con tres intenciones, que se pueden combinar en la misma sesión:
- Moldear. Redistribuir el tejido para definir la cintura, la cadera o el glúteo.
- Drenar. Ayudar a mover los líquidos retenidos, que es de donde viene buena parte de la sensación de hinchazón y de piernas pesadas.
- Trabajar la celulitis. Romper la rigidez del tejido y activar la circulación de la zona para mejorar la textura de la piel.
Como efecto de propina, es un masaje intenso: la mayoría de las clientas se levantan con el músculo mucho más suelto de lo que esperaban.
Cómo es una sesión
- Hablamos primero. Qué zona te preocupa, qué esperas y cómo andas de salud. Según eso decidimos la intensidad y por dónde empezar.
- Preparo la zona. Con aceite y maniobras manuales, para que el tejido entre en calor antes de meter la madera.
- Trabajo con los instrumentos. Cambiando de pieza según la zona. Aquí es donde se nota la presión; dímelo si en algún momento pasa de incómoda a dolorosa.
- Cierro drenando. Maniobras suaves hacia los ganglios, para acompañar la salida de los líquidos que hemos movido.
Una sesión de cuerpo entero ronda la hora. Si trabajamos una zona concreta, menos.
Preguntas frecuentes
¿Duele?
Molesta, sobre todo las primeras veces y en las zonas con más celulitis. No tiene que doler: la presión se regula y la ajusto a lo que aguantes. Si aprietas los dientes, vamos mal.
¿Salen moratones?
Pueden salir pequeños en pieles que se marcan con facilidad, y se van en unos días. Si te salen con frecuencia, bajamos la intensidad.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Depende del punto de partida y de la zona. Suele notarse algo desde la primera, pero para un cambio que se mantenga hablamos de varias sesiones seguidas, normalmente una por semana. Lo vemos juntas según cómo responda tu cuerpo.
¿Adelgaza?
No. Es un tratamiento de silueta y de tejido, no de peso. Va bien combinada con moverse y comer de forma ordenada, pero por sí sola no baja la báscula, y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo.
¿Hay casos en los que no se puede hacer?
Sí. Embarazo, problemas de circulación o de coagulación, varices importantes, infecciones o heridas en la zona, y tratamientos médicos en curso. Cuéntamelo antes de la primera sesión y, si hay dudas, consúltalo con tu médico.
La maderoterapia es un tratamiento de estética y bienestar. No es un tratamiento médico ni fisioterapéutico y no sustituye la consulta con un profesional sanitario.
MaderoParaTi